Bruselas

Edificios en Bruselas, Bélgica

Esta es la segunda entrega de una serie de 11 destinos distribuidos en 7 países del Continente Europeo donde les describiré el recorrido realizado junto con mi compañero de vida en nuestro inolvidable viaje de Luna de Miel.

¿Qué ofrece Bruselas a los visitantes del mundo?

Quisiera comenzar contándoles lo que significa el nombre de Bruselas, viene de la palabra Broucsella, Brouc que significa ‘pantano’ y sella que significa ‘asentamiento’, por tanto el nombre significaría: ‘Asentamiento en el pantano’.

La personalidad ecléctica de Bélgica deriva por un lado de las diferentes lenguas que allí conviven: francés y neerlandés como lenguas oficiales y recientemente la apertura hacía el inglés y el español que dominan muchos viajeros.

Por otro lado esta personalidad se refleja también en la arquitectura de sus edificios ya que puedes encontrar influencias góticas, italianas, y algunas más modernas de Art Nouveau.

Arquitectura ecléctica en Bruselas

La tierra del chocolate.

Pero sin duda mi amor por Bruselas nace de su pasión por hacer el mejor chocolate del mundo, por ello para mi siempre será: “La tierra del chocolate“.

La tierra del chocolate.

Nosotros incorporamos Bruselas en nuestro Tour porque era la mejor vía para llegar a otra ciudad de Bélgica que les estaré detallando en la tercer entrega de esta serie de destinos, e ir a ella era asignatura obligatoria.

¿Cómo fue nuestra travesía?

Transporte hacía Bruselas.

Para llegar a Bruselas desde Luxemburgo lo hicimos por autobús (una opción más económica que viajar en tren), en ese tiempo la empresa se llamaba Megabus y actualmente se llama FlixBus, y el lugar de llegada era Gare du Nord o la Central del Norte.

Recomendamos comprar como mínimo con 3 meses de anticipación los tickets para obtener precios más económicos. También cabe mencionar que los precios dependen de varios factores como el tiempo de recorrido y los horarios de salida.

El precio más económico que podrías encontrar para este trayecto sería de alrededor de 10€ y el tiempo mínimo de viaje alrededor de 3 horas.

Estación del Tren

¿Dónde hospedarte en Bruselas?

El hotel que nos hospedamos era el hotel Scandic Grand Place que al parecer también ha cambiado su nombre a Hotel Hubert – Grand Place, lo que nos encantó de este hotel es su cercanía con la estación central de tren de Bruselas, lo céntrico del mismo y que tenía desayuno buffet incluido.

Sólo estaríamos un día en Bruselas por lo cual decidimos sacarle el mayor provecho y disfrutar de una rica cena acompañada de cerveza Stella Artois de origen belga (la cual probamos por primera vez en esa ciudad y desde entonces es una de nuestras favoritas).

También allí descubrimos otra cerveza belga a la cual le guardamos un cariño muy especial: Delirium Nocturnum.

Nadie se salva del Jet Lag.

Sin embargo fue en esta ciudad donde vivimos el fenómeno conocido como Jet Lag, el cual se produce en nuestro cuerpo por una disritmia circadiana o descompensación horaria por viajar a través de múltiples regiones horarias.

Básicamente a la mañana siguiente no oímos el despertador, nos levantamos más tarde de lo previsto y bastante desubicados, pero a pesar de ello logramos sacarle jugo al día. Cansancio y alcohol no se llevan muy bien ja, ja, ja.

Cerveza belga

Un día lluvioso en la bella Bruselas.

Luego de este raro incidente nos apresuramos a conocer un poco de lo mucho que Bruselas tenía para ofrecernos.

Teníamos otro obstáculo, la lluvia, pero habíamos preparado nuestro paraguas para soportarla y aparte era una lluvia constante y al mismo tiempo ligera que no impedía disfrutar el camino.

Chocopolis y Le Comptoir de Mathilde.

Conocimos y degustamos chocolates con rellenos especiales en Chocopolis, una de las tiendas de chocolate más populares de Bruselas.

También por accidente, encontramos la que consideramos un verdadero paraíso de chocolate y otras dulces delicias: Le Comptoir de Mathilde, que aunque es empresa francesa, tuvimos la fortuna de encontrarla en Bruselas y creerla local.

Aún seguimos añorando el chocolate caliente que bebimos esa mañana dentro de la tienda y que nosotros mismos preparamos sólo agregándole una paleta de chocolate y viendo cómo se derretía dejando un increíble sabor.

Paleta de chocolate que se deshace en tu bebida.
Le Comptoir de Mathilde

La Gran Plaza de Bruselas.

Seguimos conociendo el centro de la ciudad y fue así como encontramos la Grand Place o Gran Plaza de Bruselas, decía Víctor Hugo (escritor de los Miserables) que era una de las plazas más bellas del mundo. Hoy creo que él y muchos otros tenían razón.

Con perspectiva puedes ser tan alto como cualquier gigante – La Grand Place

Manneken Pis y otras fuentes.

Seguimos paseando por las calles de Bruselas y conocimos el emblemático Manneken Pis y otras fuentes que aunque no son tan famosas, también son bellas.

Cerca de Everard ‘T Serclaes

El encuentro con el Kebab… el abuelo del Pastor Mexicano.

Llegaba el momento de disfrutar algo rico de comer antes de emprender el viaje hacía nuestro siguiente destino y fue entonces donde descubrimos el delicioso Döner Kebab, que es como el pastor mexicano pero de cordero o pato, preparado con especias y puesto en el conocido trompo.

Nosotros lo pedimos con pan pita, papas, ensaladas y aderezo. Sin duda aunque entra dentro de la comida rápida fue una opción económica y especial que nos ayudó a sentirnos satisfechos.

Döner Kebab

Gofres y más waffles.

De postre no podía faltar un típico gofre o waffle, habíamos visto en Internet que podías encontrarlo desde 1€, pero lo que no decían es que ese precio está reservado para el gofre sencillo, así que si lo quieres con crema batida (nata) o alguna fruta mínimo costaran 2,5€.

Postre belga: gofre o waffle

Atomium, Mini Europa y el Museo de las Ciencias Naturales.

En uno de nuestros trayectos pudimos ver de lejos el famoso Atomium (átomo gigante de 102 metros de altura) que es un emblema de Bruselas y nos gustaría en un futuro poderlo visitar junto con Mini Europa y el Museo de Ciencias Naturales.

Despidiéndonos de Bruselas.

Así nos despedíamos de la bella Bruselas, la hermosa ciudad donde en otoño la lluvia puede mojarte pero jamás arruinarte el paseo.

Tarde lluviosa en Bruselas.

Viajaleero, nuestro siguiente destino está dentro de Bélgica y es un enigmático lugar que aún guarda el toque medieval. ¡Quédate pendiente de nuestra siguiente entrega! Ya la tienes disponible aquí.

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